El Nombre de la Virgen

Cuando sucedió lo anteriormente narrado, viejas quechuístas que iban en la comitiva oyeron una voz que dijo » ¡¡Chaypi, Chaypi!!», otros: «¡¡Chajchay llallápi!!» y otros: «¡¡Chaj llallápi!!», expresión que según los entendidos provienen del quechua y del aymara y que todas expresan más o menos lo mismo «¡¡Aquicito nomás!!», «¡¡aquí, aquí!!», «¡¡aquí nomás!!», «!!hasta aquí!!». Fueron entonces estas mismas personas según los mayores los que dijeron: «La Virgen no solo quiere quedarse aquí sino que se ha dado el nombre». A partir de ese momento probablemente, se comenzó a conocer a esta imagen con el nombre de Virgen de Chapi (o sea la Virgen de Aquí). Ya que hasta entonces —según el P. Málaga— se la conocía como Nuestra Señora de la Purificación del Valle de Chapi. Lo cual encierra algo de verdad ya que aunque su nombre actual coincide con el valle (llamado así por la abundancia de «chapis», es decir cactus) a sus iguales de Cayma y Characato siempre se las conoció como la Candelaria de Cayma y la Candelaria de Characato (o más antiguamente la Purificación de Cayma y la Purificación de Characato). Pero a esta imagen se la conoce como la Virgen de Chapi. Estos milagros fueron los que recorrieron los pueblos aledaños y aun la ciudad de Arequipa, causando el aumento del número de peregrinos. Sea como fuere y aun prestando oídos a los más escépticos si queremos ser fieles a la verdad histórica debemos afirmar que en este lugar del valle de Chapi (donde está el actual santuario).

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